Microeconomía del amor

Por David Ugarte

Capitulo uno. Atracción vectorial.

Valoración de la fuente:

El economista español David Ugarte escribe este libro con la intención de atraer no solo a un público integrado por estudiantes de un curso introductorio sino también al público en general, con la intención de que sus alumnos conocieran un poco al mundo de la economía de manera simple, el libro explica como situaciones cotidianas llegan a tener una relación con la economía y surge como sugerencia de uno de los estudiantes con los que ponía en práctica este procedimiento, se toma a consideración que la fuente es confiable, porque el maestro David, en su libro no hace más que mostrarnos el modo en el que enseña a sus alumnos,  además de tomarse en cuenta que ha sido participe de diversas campañas electorales y como formador de activistas sociales en distintos países de América Latina. Además de haber sido consultor y profesor en de Economía de las Organizaciones en la Universidad Carlos III de Madrid, fue fundador de la Sociedad de las Indias Electrónicas, donde es analista en jefe, cosa que da confiabilidad a las palabras del cliente.

Como se presenta la información:

El autor presenta la información de manera divertida y clara, se basa en opiniones e inferencias que el mismo hace sobre como la economía se relaciona con el amor, saca sus propias conclusiones de cómo es que la atracción vectorial se aplica a algo tan simple como un “ligue” de una fiesta. El autor supone como es que se da el interés en una persona a través de cualidades escogidas al azar, y a qué tipo de reacciones futuras se pueden obtener.

Lenguaje:

Se maneja un lenguaje subjetivo, el autor presenta la información de manera surreal, nos explica las cosas con situaciones imaginarias. En cierto modo también se emplea un poco de lenguaje objetivo, se explica el modelo de Lancaster y de manera subjetiva como este nos puede servir para repartir nuestro tiempo en una fiesta

Propósito del autor:

Representar un comportamiento del ser humano aplicado a algunos modelos utilizados en el estudio de la microeconomía, con el fin de facilitar su estudio.

Objetivo del autor:

Crear  el interés de todo tipo de público, explicar de manera sencilla los conceptos básicos de microeconomía, como el poder de una elección tan simple como el conocer a una persona puede ser determinado por datos cuantificables.

Tono:

El autor puede expresar en cierta parte del contenido algún tipo de emoción por darse a entender en un lenguaje muy coloquial, con sus lectores, manifiesta simpatía para con las personas principiantes en el mundo de la economía, además de emplear un tono un tanto sarcástico en relación al tipo de chica que el sujeto ha de elegir para convivir en una fiesta, si nos situamos en los que realmente sucede.

Tema:

Se busca aplicar la teoría de Lancaster quien propuso un modelo de consumo que bien podría representar la forma de hacer elecciones, ubicando la mente del lector en una fiesta cualquiera en la que conocemos a dos personas sumamente atractivas (para nosotros) que poseen las mismas características pero en diferentes niveles, se ejemplifica en un plano en el que si observamos la combinación de ambas estas producen la misma atracción sobre el sujeto, se puede observar el total de combinaciones de tipo de mujeres que puede aspirar y cuales quedarían fuera de su alcance, dependiendo de sus posibilidades y preferencias es como el sujeto escoge de entre la chica uno o la chica dos.

Hipótesis:

El modelo de Lancaster, bien puede aplicarse a situaciones de la vida diaria.

Hipótesis secundarias:

Se puede obtener un tipo de “precio” de estas situaciones.

El resultado que da la aplicación de dicho modelo es el mismo al que el sujeto llega, sin su aplicación.

Contradicción interna:

No existe ningún tipo de contradicción.

Ambigüedad:

No se logra identificar

Elementos tendenciosos:

El sujeto dependiendo de sus intenciones elige el tipo de chica con la que desea pasar más tiempo, se describe una atractiva pero con bajo nivel de cultura y una horrorosa con alto nivel de cultura. Pudiendo ser estos interpretados como factores superficiales.

 Lucia Fernández.